REVISTA DIRECT JULIO 2018

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6 agosto 2018

REVISTA DIRECT JULIO 2018

1. PERMISOS DE TRABAJO ASOCIADOS A LA MATERNIDAD

2. AYUDAS PARA AUTÓNOMOS EN EL INICIO DE LA ACTIVIDAD

 

A. Permiso de lactancia: Se regula en el artículo 37.4 del Estatuto de los Trabajadores y consiste en que durante los primeros nueve meses de vida del bebé, madres y/o padres indistintamente pueden disponer de un permiso retribuido de una hora de pausa durante su jornada laboral para cubrir dicha finalidad. Este derecho es el mismo tanto si se trata de lactancia natural como si es artificial, al igual que si el hijo es biológico o adoptado, y la duración del permiso se incrementará proporcionalmente en los casos de parto, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento múltiples. Existen tres posibilidades para ejercer este derecho:

  • Ausentarse una hora durante su jornada laboral, la cual se puede fraccionar en dos periodos de media hora cada uno.
  • Disminuir media hora la jornada laboral, bien entrando a trabajar media hora más tarde, o saliendo media hora antes.
  • O bien, acumular las horas de lactancia en jornadas completas para retrasar la vuelta al trabajo, aunque en este caso, la duración del permiso de lactancia será lo dispuesto el en convenio colectivo de la empresa o en su defecto, en función al acuerdo al que se llegue con el empresario, que en todo caso siempre deber respetar lo establecido en negociación colectiva, según se estipula en la reciente STS de 19 de abril de 2018 (R. 1286/2016). En este caso se sumarían las horas de lactancia desde la fecha en la que tuvieras que incorporarte a tu puesto de trabajo (tras las 16 semanas del permiso maternal, o tras sumar al permiso las vacaciones pendientes de disfrutar), hasta los nueve meses de edad del bebé (momento en el que finaliza este derecho), y esta acumulación de horas daría lugar a entre dos y cuatro semanas más de baja.

También puede ocurrir que el trabajo desempeñado por la madre resulte incompatible con la lactancia en cuyo caso, se puede solicitar un cambio de puesto o funciones pero, si esto no resulta viable y se puede justificar, la trabajadora puede ser declarada en situación de suspensión del contrato por riesgo durante la lactancia. Si se produce esta circunstancia, la madre tendrá derecho a un subsidio del 100% de la base reguladora, al igual que con la prestación económica por riesgo durante el embarazo.

B. Reducción de jornada: Cabe la posibilidad de solicitar una reducción de la jornada laboral, entre un tercio y un octavo de la misma, con la consiguiente reducción proporcional de su sueldo, para cuidar a un hijo menor de 12 años. Este permiso se encuentra recogido en el artículo 37.5 del Estatuto de los Trabajadores, y constituye un derecho individual de los trabajadores, ya sean hombres o mujeres.

C. Excedencia por maternidad: Se regula en el artículo 46.3 del Estatuto de los Trabajadores y en este caso también se trata de un periodo de excedencia sin sueldo, durante un máximo de tres años a contar desde el nacimiento del bebé o de la resolución judicial o administrativa en los casos de adopción. Este permiso se puede disfrutar de manera fraccionada. El periodo de excedencia computa a efectos de antigüedad y no modifica en absoluto el contrato de trabajo del trabajador. Los dos primeros años de excedencia para el cuidado de hijos se consideran como cotizados a la Seguridad Social a efectos del derecho a prestaciones, y como en el caso de la reducción de jornada, este derecho lo pueden ejercer tanto el padre como la madre en igualdad de condiciones.

Por último decir  al respecto que la empresa tiene la obligación de reservarte el puesto de trabajo durante el primer año de excedencia. Durante el segundo y tercer año de excedencia se sigue conservando el derecho a reingresar en la empresa, pero en este caso ya no existe para el empresario la obligación de ofrecerte el mismo puesto de trabajo que tenías antes de la excedencia, sino uno que se corresponda con el mismo grupo profesional o categoría equivalente.

La Xunta de Galicia busca promover y ayudar a los proyectos que faciliten la creación de su propio puesto de trabajo a toda persona que pretenda realizar su actividad empresarial en el territorio gallego.

Para poder acceder a esta ayuda es necesario cumplir una serie de requisitos:

– Hay que estar inscrito como demandante de empleo antes de iniciar la actividad.

– Es obligatorio de desarrollar la actividad en Galicia.

– En los tres años anteriores no se debió recibir ninguna ayuda relacionada con el inicio de una actividad empresarial.

– No desarrollar como personas autónomas otra actividad en la misma localidad en los seis meses anteriores del inicio de la nueva.

La ayuda puede ascender desde 2000€ hasta 8000€ en función de la situación de cada persona. Si es mujer, mayor de 45 años, emigrante retornado o el domicilio fiscal se encuentre en una zona rural, cada una de estas situaciones aumentará un 25% el importe recibido de la ayuda.

El plazo para solicitar esta ayuda ya está abierto y se termina el 30 de septiembre de 2018.

El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) es de obligado cumplimiento para todos aquellos autónomos que en el ejercicio de su actividad profesional traten datos de carácter personal, ya sean de clientes, potenciales clientes, empleados, candidatos a un empleo o proveedores.

Te ayudamos a entender la aplicación de esta normativa en diez sencillos pasos.

1. Determinar la tipología de los tratamientos. Debe realizarse un análisis inicial de los datos que se recogen, la finalidad, la legitimación etc., para determinar si son datos especialmente protegidos o no y, en consecuencia, las medidas que deberemos adoptar.

2. Analizar los riesgos. El RGPD obliga a realizar un análisis de los riesgos que el tratamiento puede acarrear para los derechos y libertades de las personas.  Si en la valoración del riesgo se determina que éste es alto, el siguiente paso será realizar una Evaluación de Impacto, en la que se determine las operaciones de tratamiento, su necesidad y proporcionalidad, los riesgos para los derechos  y libertades de los interesados y las medidas previstas para afrontarlos. En caso de que no se considere necesaria la Evaluación de Impacto habrán de determinarse los motivos en los que se basa dicha decisión.

3.  Confeccionar un registro de actividades de tratamiento. Deben documentarse los distintos tipos de tratamientos que se realicen, determinando la finalidad y base jurídica que los legitime.

4. Adoptar medidas de seguridad. En función del análisis de riesgo realizado, se determinarán las medidas que habrán de adoptarse. Puede que sea suficiente con las ya existentes, pero en todo caso deben documentarse junto con un registro de los usuarios con acceso a datos.

5. Crear un registro de incidencias. La normativa exige establecer mecanismos y procedimientos para la notificación de quiebras de seguridad, entre ellos está el registro de incidencias dónde anotar cualquier brecha de seguridad que se detecte.

6.  Adecuar y actualizar textos, contratos y cláusulas legales. Si tu empresa ya contaba con cláusulas sobre protección de datos para prestar información a los interesados, estas deberán adaptarse a las exigencias del RGPD y, en todo caso, deberán redactarse cuanto antes si aun no se tenían. Además, deberás revisar los contratos con los encargados de tratamiento y adaptar tu política de privacidad a la nueva norma.

7. Adoptar mecanismos y procedimientos para el ejercicio de derechos. Los derechos de los interesados se amplían y se exige a los responsables que adopten los mecanismos para facilitar el ejercicio de estos de forma gratuita y sencilla. Un modo de hacerlo es mediante formularios a disposición de los interesados.

8. Revisiones periódicas. Es imprescindible llevar a cabo con cierta regularidad la revisión y el análisis de las medidas adoptadas, para determinar si continúan siendo suficientes o si se produjeron cambios significativos en los tratamientos que exigen implementar nuevas actuaciones.

9. Nombrar un delegado de protección de datos. No es necesario en todos los supuestos, de todos modos, en el caso de que no se necesite, habrá de determinarse por qué.

10. Documentar todas las actuaciones. Todas estas medidas tendrán que constar por escrito, para que en el supuesto de una posible inspección de la Agencia Española de Protección de Datos, tu negocio esté en condiciones de demostrar que cumplió con el principio de responsabilidad proactiva exigido por el RGPD.

Aunque todos los autónomos que tratan datos de carácter personal están obligados a cumplir el RGPD, las medidas a adoptar pueden variar dependiendo del tipo de tratamiento que realicen. Po ello, te recomendamos que pidas ayuda a un experto de DirectAsesores para que te aconseje sobre lo que mejor se adapta a tus necesidades y te asista en todo el proceso de implementación.

Pídenos ayuda sin compromiso llamando al 981943392 o enviando un email a info@directasesores.com y te daremos un presupuesto adaptado a tus necesidades.

En los últimos años se viene produciendo un aumento del uso del alojamiento privado para el turismo, denominado alquiler turístico.

Con carácter general estos rendimientos tendrán la consideración de rendimientos del capital inmobiliario, pero para que proceda esta calificación, el alquiler se tiene que limitar a la mera puesta a disposición de un inmueble durante un período de tiempo sin que vaya acompañado de la prestación de servicios propios de la hostelería. No se consideran como servicios de la industria hotelera los servicios de limpieza realizados antes de la llegada y después de la salida de los inquilinos, o la entrega y recogida de llaves.

Los rendimientos obtenidos por el arrendamiento se declararán por el titular del inmueble o del derecho que le habilita para la cesión, por la diferencia entre los ingresos íntegros y los gastos fiscalmente deducibles.

Al rendimiento neto resultante no le resultará aplicable la reducción del 60% prevista en el art. 23.2 de la Ley de IRPF ya que los apartamentos de uso turístico no tienen por finalidad satisfacer una necesidad permanente de vivienda sino cubrir una necesidad de carácter temporal.

Los períodos de tiempo en los que no haya sido objeto de cesión generara la imputación de renta inmobiliaria en función del valor catastral del inmueble y del número de días que no haya estado cedido con fines turísticos.

Pero el arrendamiento se puede entender como una actividad empresarial y los rendimientos de la misma tendrán la consideración de rendimientos de actividades económicas cuando además de poner a disposición el inmueble se ofrezcan durante la estancia servicios propios de la industria hotelera como pueden ser : servicios periódicos de limpieza, de cambio de ropa, de restauración, de ocio, etc., o cuando sin prestar tales servicios se disponga de una persona con contrato laboral y jornada completa para la ordenación de la actividad.

En DirectAsesores estaremos encantados de tramitarte cualquiera de las opciones.